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De marca registrada al ocaso: La Unión

- agosto 08, 2018
Desde su aparición en 2010, el grupo criminal La Unión se erigió no sólo como el principal abastecedor de drogas y generador de violencia en el centro y norte de CDMX, sino como una empresa cuyo nombre se volvió una marca registrada, pero hoy está a punto de extinguirse.

Desde extorsiones, cobro de derechos de piso, cuotas a otros narcomenudistas y hasta robos, La Unión se expandió durante tres años, hasta que en 2013 se fragmentó en dos grupos.

En la actualidad hay tres células de La Unión original, cuyo nombre usan y reclaman: Unión Tepito, Unión Insurgentes y Unión del Betito.

Sin embargo, el área de Inteligencia de la Procuraduría capitalina (PGJ-CDMX) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) local, en recientes informes, dieron cuenta que las tres están fracturadas.

La Unión del Betito se señalaba como la más fuerte, pero se dispersó con la aparición de la organización criminal Fuerza AntiUnión y los constantes homicidios derivados de esta lucha.
El reporte "Organigrama Unión", elaborado por la SSP, indica que el líder de la banda es Roberto Mollado Esparza "El Betito".

Abajo de él estaban Juan Iván Arenas Reyes "El Pulga", asesinado el 8 de junio y por debajo estaba Omar Sánchez Oropeza "El Gaznate", ultimado un mes antes.

Un escaño atrás se ubican "El Manzano" y David García Ramírez "El Pistache", liberado recientemente tras ser procesado por un homicidio en Polanco.

La actualización del informe refiere que "El Betito" está en el exilio, en un departamento al sur de la Ciudad, otro en Ecatepec e incluso en Guanajuato.

No opera más en persona y la única comunicación que tiene con su grupo delictivo es través de un mensajero.

"El Betito" es considerado uno de los delincuentes más buscados por autoridades capitalinas, y libró varios operativos policiales en su contra, pero el hecho de que esté autorecluido podría traer más violencia, pues "El Manzano" y "El Pistache" buscan apoderarse de la estructura, los sicarios, los puntos de venta de droga y el dinero de la extorsión.

De esta forma, la Unión del Betito está en pugna con la Fuerza AntiUnión y con los que quedó de la Unión Tepito, la primera célula que surgió de la original Unión.

Según el análisis de los agentes de la SSP local, "El Betito" ordenó el asesinato de Francisco Javier Hernández Gómez "Pancho Cayagua", fundador de la Uníón Tepito y la prueba de que este crimen desató una serie de vendettas fue la muerte de "El Pulga".

De los cabecillas de Tepito, solo sobrevive Armando Hernández Gómez "El Ostión", hermano de "Pancho Cayagua", pues en mayo fue arrestado Ricardo Castillo "El Moco", otro de los iniciadores de la Unión.

Asimismo, el clan de "El Betito" dejó dealers y sicarios que se han dispersado, independizado o unido al bando de "El Pistache" o del "Manzano".

Acorde con el informe se trata de "El Cremas", "El Alva"; "El Muñeco", "El Simbrón" y "El Mtizuru", los cuales operan en la Roma, Condesa, Polanco, Insurgentes Sur y la Del Valle.

"El Pulga"

Otra célula tiene su base en el número 62 de Paraguay, en el Centro. Desde esta vecindad operan Irving Herrera "El Irving", Mauricio Gazca "El Tomate" y Víctor Hugo Ávila "El Huguito".

De acuerdo con la PGJ, todos ellos están vinculados a por lo menos 16 asesinatos desde 2017, el cobro de derecho de piso, secuestros y hasta atracos.

Están en guerra con la FuerzaAntiUnión, dirigida por Jorge Flores Conchas "El Tortas", y cuyo centro de operaciones es Garibaldi.

Por último, la Unión Insurgentes, que emergió de la primera división de la original Unión, se vio mermada en 2013 luego de que secuestraran y mataran a 13 jóvenes sacados del bar Heaven.

Pero el último golpe que recibieron fue en 2016, cuando fue capturado el último líder que le quedaba y que tenía la fuerza necesaria para mantener a flote a la banda criminal: Luis Felipe Cabrera Chávez "El Damián".

Desde entonces, antiguos miembros de la organización se unieron a otras y se alejaron del corredor Insurgentes, cuyos bares y antros fueron invadidos por nuevos dealers, como Jaime Rodríguez "El Tiburón" y Cristian Omar Larios Torreblanca "El Kikín", acribillados ese mismo año.

El máximo jefe de este grupo, Edwin Agustín Cabrera Jiménez "El Antuán" también se autoexilió como "El Betito" y, por su cabeza, pesan amenazas y hasta una recompensa por haber ordenado la muerte de los 13 del bar Heaven.

Así, en los informes de la SSP y PGJ se vaticina que la violencia crecerá en los próximos meses debido a estas atomizaciones y falta de liderazgos.

En las previsiones, las autoridades también indican que esta violencia se replicará en el oriente del Estado de México, donde en su momento también tuvo presencia la original Unión.
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